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jueves, 24 de noviembre de 2016



Luis Miguel Castro Ayala 
General de División
Comandante General del Ejército


Es un ex combatiente del conflicto bélico internacional de 1995 y durante sus 35 años de trayectoria profesional ha sabido ejercer con liderazgo y responsabilidad importantes funciones tales como: Comandante del Batallón de Infantería No. 39 “Mayor Galo Molina”; Secretario General del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas; Comandante de la Brigada de Fuerzas Especiales No. 9 “Patria”; Agregado Militar Adjunto en los Estados Unidos; Sub Director y Director de la Escuela Superior Militar “Eloy Alfaro”; y Jefe del Servicio de Protección Presidencial entre otras.

Dentro de su capacitación profesional se destacan los cursos de: paracaidismo, comandos, salto libre, jefe y maestro de salto, pana jungla, etc. En su  formación educativa complementaria ha realizado varios seminarios en Alta Gerencia, Derechos Humanos y Manejo de Crisis; es Licenciado en Administración y Ciencias Militares y tiene un Diplomado Superior en Gestión para el Aprendizaje Universitario.  Realizó el Curso de Defensa Continental en el Colegio Interamericano de Defensa en Washington y el Curso de Seguridad Nacional en la República Popular China. 

Ha recibido varios reconocimientos y distinciones tales como: Reconocimiento por haber sido miembro militar del grupo de observadores de las Naciones Unidas para América Central; Diploma Especial por haber sido miembro de la Brigada de Combate “Eloy Alfaro” durante el conflicto del Cenepa de 1995; felicitaciones de varias autoridades nacionales por su desempeño en el operativo desplegado en defensa de la democracia el 30 de septiembre de 2010. Ostenta las condecoraciones “Fuerzas Armadas”; “Academia de Guerra”; “Vencedores de Tarqui” en el grado de Gran Caballero; “San Miguel Arcángel” y la Medalla ONUCA de las Naciones Unidas. 

El general Luis Castro Ayala asumió el Comando General del Ejército mediante Decreto Ejecutivo No. 910 del 5 de febrero de 2016.   




RAZAS DE SEMENTALES


La raza, como tal, fue creada por encargo de Felipe II en las Reales Caballerizas de Córdoba, a partir de 1567, utilizando yeguas autóctonas mejoradas con animales de diversos orígenes. El Caballo Español pronto consiguió un renombre mundial y fue muy apreciado siendo, durante mucho tiempo, solamente accesible para los reyes, los nobles y el clero.
Nuestro Caballo, durante la expansión del Imperio Español, dio lugar a numerosas razas europeas y americanas, como fueron el Lippizano, Lusitano, Alter Real, Napolitano, Criollo,  Apaloosa  y  Mustang.
La creación, en 1897, de la Junta de Cría Caballar del Reino (predecesora del actual Organismo de Cría Caballar de las FAS), que agrupó a los Depósitos de Sementales y a las Yeguadas Militares (que tuvieron su primer emplazamiento en la provincia de Córdoba), fue un hecho destacable para el desarrollo de esta raza. Algunos años después, por la Orden Real de 1912, se crea el Registro-Matrícula de Caballos y Yeguas de Pura Raza Español, tomando la raza el nombre que perdurará hasta nuestros días.
Según se define en la Orden APA/3319/2002, el PRE es un caballo eumétrico, mesolíneo y de perfil subcónvexo a recto. Posee apreciables elevaciones y extensiones y acusada facilidad para la reunión. Su carácter se define con términos como “noble, dócil y equilibrado”.



Los tanques más avanzados y poderosos del mundo

Año de adopción: 2011
Peso: 58 toneladas
Tripulación: 3 personas
Calibre del cañón: 125 mm
Tipo del cañón: de ánima lisa
Cadencia del fuego: 7 disparos por minuto
Blindaje reactivo: sí
Potencia de motor: 1.500 CV
Potencia específica: 25,9 CV/t
Velocidad máxima: 70 km/h
Autonomía en carretera: 450 km


El tanque chino Tipo 99A2 es la versión más moderna del tanque Tipo 99, en servicio desde 2001. Estrictamente, no podría considerarse plenamente un desarrollo nacional, puesto que nació a partir del tanque soviético T-72. Sin embargo, ha recibido una nueva torreta con mayor protección, tanto reactiva como activa, además de nuevo equipamiento interior. En particular, el tanque Tipo 99A2 monta un cargador automático, por lo que ha reducido su tripulación a tres personas y ha aumentado su cadencia de fuego hasta 7 disparos por minuto. Además, posee un sistema único respecto al resto de tanques de esta lista: un laser capaz de 'segar' a los enemigos.



Caballería Blindada


Insignia del Arma de Caballería Blindada







Heráldica

La insignia del Arma de Caballería Ecuatoriana fue implantada mediante el Decreto Ejecutivo del 19 de octubre de 1927. Este, refiriéndose a la Caballería, le señala como color distintivo el azul (Art. 5) y como insignia (Art. 46), dos lanzas cruzadas, de iguales dimensiones, con sendos banderines tricolores. Estos elementos simbolizan el valor de los Lanceros del Pichincha y los Granaderos de Tarqui, que los portaron con valor en los campos de batalla. Estas lanzas se utilizaron hasta 1989. La insignia usada por primera vez por las Fuerzas Blindadas en Ecuador fue la escarapela. Era usualmente empleada por los tanquistas norteamericanos, cuya influencia en nuestro país se dio ante la presencia del material blindado de ese origen y de sus instructores. Dicha influencia se encuentra representada por un tanque M-26, y dos sables, distintivos de la legendaria Caballería Norteamericana, sobrepuestos. Esta insignia también duró hasta 1989.
A partir de este año, frente a la decisión del Comando General del Ejército de fusionar las Armas de Caballería y Fuerzas Blindadas, se creó la nueva insignia del Arma de Caballería Blindada. Esta se encuentra integrada por el tanque M-26 de las Fuerzas Blindadas y las dos tradicionales lanzas tricolores de la Caballería Ecuatoriana. El tanque representa la movilidad, la potencia de fuego y la acción de choque; por su parte, las dos lanzas, el valor de los Lanceros del Pichincha y los Granaderos de Tarqui. El esmalte oro de su tanque simboliza nobleza, poder, Historia y Tradiciones Militares del Ejército Ecuatoriano
luz, constancia y sabiduría; y el tricolor de las lanzas, la riqueza de su tierra (amarillo), el cielo (azul), y la sangre derramada por sus héroes (rojo). Esta insignia es portada actualmente por todos los soldados de Caballería Blindada, en la solapa del uniforme.



Parche triangular del Arma de Caballería Blindada



Junto con la insignia, desde el inicio del Arma de Fuerzas Blindadas, los tanquistas ecuatorianos adoptaron un triángulo tricolor, diseñado por el Ejército Norteamericano en 1918 y utilizado por los cuerpos de tanques de ese país. Empleaban los colores tradicionales de la Infantería (amarillo), la Caballería (azul) y la Artillería (rojo). La conjunción de los tres simbolizaban que las unidades blindadas eran las suma de las tres armas tradicionales.
Mediante el Decreto Ejecutivo Nro. 206 del 23 de septiembre de 1944, en el numeral 115, se describe la insignia de las Fuerzas Blindadas y el parche de los blindados, constituido por un triángulo equilátero de 10 centímetros por lado. Este tenía como fondo los colores de la bandera nacional, una oruga y un tubo de cañón, bordados en seda de color negro. Todo esto estaba atravesado por un rayo diagonal, bordado en seda de color rojo.


En 1989, ante la integración de las Armas de Caballería y las Fuerzas Blindadas, el parche tuvo una variación, fue reemplazado el cañón por la figura de un corcel negro. Esto tuvo vigencia hasta el año 2002 y sufrió un nuevo cambio: quedó constituido por un triángulo equilátero de 10 centímetros por lado. Además, utilizó como fondo los colores de la bandera nacional (amarillo, azul y rojo), con cuatro blasones que significan:
  1. • El corcel, la caballería.
  2. • La oruga, movilidad.
  3. • El cañón, potencia de fuego.
  4. • El rayo, la acción de choque.


Historia del Arma de Caballería Blindada

Para hablar de la Caballería Blindada es necesario hacer un breve recorrido por su evolución histórica en el mundo. Además, es fundamental considerar su desarrollo en nuestro Ejército, como factor de poder dentro de la estructura del Estado.
Con el devenir del tiempo, los comandantes se vieron en la necesidad de contar con tropas móviles y flexibles, con capacidad de arrollamiento físico y psicológico, que les permitieran obtener una inmediata superioridad sobre el adversario. Para efectivizar esta nueva táctica como innovación bélica, se utilizó el caballo. A partir de entonces, se registraron éxitos y victorias decisivos para los grandes capitanes y comandantes.
Gran parte de la historia de nuestra Patria se forjó sobre el lomo del caballo, durante la conquista por parte de los españoles. Esta especie constituyó una sorpresa y espanto para nuestros aborígenes, quienes llegaron a considerar al jinete y el caballo como un ser monolítico, monstruoso e invencible. Fue tan grande el impacto psicológico que huían despavoridos.
Más tarde, con los desacuerdos entre los conquistadores, Gonzalo Pizarro se declaró líder de los encomenderos. La victoria más importante fue en la Batalla de Iñaquito, donde triunfó sobre las tropas de Virrey del Perú. Sus escuadrones de Caballería fueron comandados por el propio Pizarro y por Pedro de Puelles.
En 1542, cuando el Virreinato del Perú implantó el impuesto a las Alcabalas, los quiteños, al mando de Pedro Zorrilla, organizaron un fuerte Ejército. Este contaba con poderosas fuerzas de Caballería, que a la postre serían el factor desequilibrarte en la victoria durante esa histórica revolución.

Desde ese año hasta la actualidad, la Caballería Blindada sigue siendo un arma fundamental dentro de la organización y la estructura del Ejército. Cuenta con personal técnicamente capacitado para desempeñarse de manera efectiva y eficaz en el cumplimiento de la misión que le sea encomendada.