Caballería Blindada
Insignia del Arma de Caballería Blindada
Heráldica
La insignia del Arma de Caballería Ecuatoriana fue implantada mediante el Decreto Ejecutivo del 19 de octubre de 1927. Este, refiriéndose a la Caballería, le señala como color distintivo el azul (Art. 5) y como insignia (Art. 46), dos lanzas cruzadas, de iguales dimensiones, con sendos banderines tricolores. Estos elementos simbolizan el valor de los Lanceros del Pichincha y los Granaderos de Tarqui, que los portaron con valor en los campos de batalla. Estas lanzas se utilizaron hasta 1989. La insignia usada por primera vez por las Fuerzas Blindadas en Ecuador fue la escarapela. Era usualmente empleada por los tanquistas norteamericanos, cuya influencia en nuestro país se dio ante la presencia del material blindado de ese origen y de sus instructores. Dicha influencia se encuentra representada por un tanque M-26, y dos sables, distintivos de la legendaria Caballería Norteamericana, sobrepuestos. Esta insignia también duró hasta 1989.
A partir de este año, frente a la decisión del Comando General del Ejército de fusionar las Armas de Caballería y Fuerzas Blindadas, se creó la nueva insignia del Arma de Caballería Blindada. Esta se encuentra integrada por el tanque M-26 de las Fuerzas Blindadas y las dos tradicionales lanzas tricolores de la Caballería Ecuatoriana. El tanque representa la movilidad, la potencia de fuego y la acción de choque; por su parte, las dos lanzas, el valor de los Lanceros del Pichincha y los Granaderos de Tarqui. El esmalte oro de su tanque simboliza nobleza, poder, Historia y Tradiciones Militares del Ejército Ecuatoriano
luz, constancia y sabiduría; y el tricolor de las lanzas, la riqueza de su tierra (amarillo), el cielo (azul), y la sangre derramada por sus héroes (rojo). Esta insignia es portada actualmente por todos los soldados de Caballería Blindada, en la solapa del uniforme.
luz, constancia y sabiduría; y el tricolor de las lanzas, la riqueza de su tierra (amarillo), el cielo (azul), y la sangre derramada por sus héroes (rojo). Esta insignia es portada actualmente por todos los soldados de Caballería Blindada, en la solapa del uniforme.
Parche triangular del Arma de Caballería Blindada
Junto con la insignia, desde el inicio del Arma de Fuerzas Blindadas, los tanquistas ecuatorianos adoptaron un triángulo tricolor, diseñado por el Ejército Norteamericano en 1918 y utilizado por los cuerpos de tanques de ese país. Empleaban los colores tradicionales de la Infantería (amarillo), la Caballería (azul) y la Artillería (rojo). La conjunción de los tres simbolizaban que las unidades blindadas eran las suma de las tres armas tradicionales.
Mediante el Decreto Ejecutivo Nro. 206 del 23 de septiembre de 1944, en el numeral 115, se describe la insignia de las Fuerzas Blindadas y el parche de los blindados, constituido por un triángulo equilátero de 10 centímetros por lado. Este tenía como fondo los colores de la bandera nacional, una oruga y un tubo de cañón, bordados en seda de color negro. Todo esto estaba atravesado por un rayo diagonal, bordado en seda de color rojo.
En 1989, ante la integración de las Armas de Caballería y las Fuerzas Blindadas, el parche tuvo una variación, fue reemplazado el cañón por la figura de un corcel negro. Esto tuvo vigencia hasta el año 2002 y sufrió un nuevo cambio: quedó constituido por un triángulo equilátero de 10 centímetros por lado. Además, utilizó como fondo los colores de la bandera nacional (amarillo, azul y rojo), con cuatro blasones que significan:
- • El corcel, la caballería.
- • La oruga, movilidad.
- • El cañón, potencia de fuego.
- • El rayo, la acción de choque.
Historia del Arma de Caballería Blindada
Para hablar de la Caballería Blindada es necesario hacer un breve recorrido por su evolución histórica en el mundo. Además, es fundamental considerar su desarrollo en nuestro Ejército, como factor de poder dentro de la estructura del Estado.
Con el devenir del tiempo, los comandantes se vieron en la necesidad de contar con tropas móviles y flexibles, con capacidad de arrollamiento físico y psicológico, que les permitieran obtener una inmediata superioridad sobre el adversario. Para efectivizar esta nueva táctica como innovación bélica, se utilizó el caballo. A partir de entonces, se registraron éxitos y victorias decisivos para los grandes capitanes y comandantes.
Gran parte de la historia de nuestra Patria se forjó sobre el lomo del caballo, durante la conquista por parte de los españoles. Esta especie constituyó una sorpresa y espanto para nuestros aborígenes, quienes llegaron a considerar al jinete y el caballo como un ser monolítico, monstruoso e invencible. Fue tan grande el impacto psicológico que huían despavoridos.
Más tarde, con los desacuerdos entre los conquistadores, Gonzalo Pizarro se declaró líder de los encomenderos. La victoria más importante fue en la Batalla de Iñaquito, donde triunfó sobre las tropas de Virrey del Perú. Sus escuadrones de Caballería fueron comandados por el propio Pizarro y por Pedro de Puelles.
En 1542, cuando el Virreinato del Perú implantó el impuesto a las Alcabalas, los quiteños, al mando de Pedro Zorrilla, organizaron un fuerte Ejército. Este contaba con poderosas fuerzas de Caballería, que a la postre serían el factor desequilibrarte en la victoria durante esa histórica revolución.
Desde ese año hasta la actualidad, la Caballería Blindada sigue siendo un arma fundamental dentro de la organización y la estructura del Ejército. Cuenta con personal técnicamente capacitado para desempeñarse de manera efectiva y eficaz en el cumplimiento de la misión que le sea encomendada.







No hay comentarios:
Publicar un comentario